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Lucía Bawot: una mirada más humana al mundo del café

By Impacto social

La fotógrafa y fundadora de SANA, Lucía Bawot pone el foco en la importancia de escuchar a las personas que hacen posible el café y de entender que su bienestar emocional y salud mental también forma parte de una industria más sostenible.

Cuando hablamos de sostenibilidad en el café, solemos pensar en el origen, las prácticas agrícolas, la biodiversidad o el comercio justo. Sin embargo, hay un aspecto que rara vez ocupa un lugar central en esa conversación: el bienestar emocional y la salud mental de las personas que hacen posible cada cosecha.

Lucía Bawot lleva más de una década recorriendo comunidades cafeteras, escuchando y documentando las historias de quienes viven del café. Autora de We Belong, un libro que da voz a mujeres caficultoras colombianas, descubrió durante ese proceso que muchas de las conversaciones que mantenía iban mucho más allá del café. Eran relatos de experiencias humanas, de fortaleza y, en muchas ocasiones, de necesidades emocionales que rara vez encontraban un espacio para ser escuchadas.

De esa experiencia nació SANA, una fundación que ejecuta programas integrales y virtuales enfocados en salud mental y bienestar para mujeres productoras de café en Colombia, convencida de que una industria verdaderamente sostenible también debe cuidar de las personas que la sostienen.

1. Antes de hablar de SANA, nos gustaría conocer un poco mejor a la persona que hay detrás del proyecto. Para quienes aún no conocen tu trayectoria, ¿quién es Lucía Bawot y cómo comenzó tu vínculo con el mundo del café y las comunidades productoras?

Soy una fotógrafa y videográfa documental, nacida y criada entre las montañas colombianas, las cuales han marcado mi forma de ver el mundo. Aunque hoy vivo en Estados Unidos y he pasado gran parte de mi vida fuera de Colombia, sigo encontrando refugio, inspiración y fortaleza en las historias de mi tierra, de mi familia y de mi infancia.

Mis raíces cafeteras vienen de mi familia materna, pero no fue hasta el 2013 cuando tuve la oportunidad de ir como voluntaria fotógrafa al evento Let ‘s Talk Coffee de Sustainable Harvest, que en ese año fue en El Salvador, cuando empecé mi propio viaje en esta industria. 

Desde ese momento y por una década, tuve el privilegio de trabajar con múltiples empresas americanas documentando sus programas de sostenibilidad, escuchando y dando a conocer las historias de más de 500 familias cafeteras en Centro y Sur América.  Este trabajo me ayudó a entender y transformar mi manera de entender el café. Luego, en el 2023, tuve la oportunidad de publicar de manera independiente, mi libro bilingüe Pertenecemos (We Belong): Una Antología de la Mujer Caficultora Colombiana, el cual me permitió construir un producto tangible con un enfoque más humano para dar a conocer 25 historias de mujeres caficultoras y recolectoras colombianas, más allá de su labor de producir café.

2. Después de escuchar durante meses a estas mujeres caficultoras para tu libro, sentiste que contar sus historias ya no era suficiente y decidiste crear SANA. ¿En qué momento comprendiste que debías pasar de documentar esa realidad a actuar sobre ella?

Sin duda, el momento de mayor claridad llegó apenas dos meses después de comenzar a recorrer Colombia para entrevistar y documentar a más de 60 caficultoras y recolectoras para Pertenecemos (We Belong). Había algo que se repetía constantemente al final de las conversaciones. Muchas mujeres me decían: “Nunca le había contado esto a nadie” o “Gracias por escucharme”.

Lo que empezó como una entrevista para un libro terminaba muchas veces convirtiéndose en una conversación profundamente personal, casi como una sesión de terapia. Las mujeres me hablaban de sus preocupaciones, de la carga que llevaban sobre sus hombros, de situaciones de violencia, de pérdidas, de estrés, de agotamiento y de cosas que habían guardado en silencio durante años. Como alguien que también ha vivido desafíos relacionados con la salud mental, entendí que detrás de cada historia había una necesidad mucho más profunda: la necesidad de ser escuchadas y acompañadas.

Ahí fue cuando me di cuenta de que documentar sus historias ya no era suficiente. Contar sus experiencias era importante, pero sentía que tenía una responsabilidad mayor con todas esas mujeres que me habían abierto las puertas de sus casas y de sus vidas. Me pregunté: ¿qué puedo hacer para que esta conversación no termine con la publicación de mi libro?

Esa pregunta fue la semilla de todo. Primero nació un programa piloto llamado Beans to Minds, financiado en parte con las ventas de We Belong y con donaciones. Los resultados fueron tan poderosos que entendí que esto tenía que continuar. Así nació SANA, con la convicción de que el bienestar emocional no debe ser un privilegio, sino una oportunidad al alcance de las mujeres que sostienen nuestras comunidades cafeteras.

3. ¿Qué es el programa SANA y qué necesidades busca cubrir en las comunidades cafeteras?

SANA es una fundación que ofrece programas integrales y mayoritariamente virtuales enfocados en salud mental y bienestar, pensados específicamente para mujeres caficultoras colombianas, con el fin de que ellas puedan vivir vidas más plenas y saludables.

Durante cinco meses, combinamos acompañamiento psicológico individual por medio de sesiones de teleorientación, educación virtual en salud mental a través de WhatsApp con píldoras de micro-aprendizaje y espacios de encuentro comunitario. Diseñamos cada componente para superar barreras como la distancia, la falta de tiempo, los costos de desplazamiento y el estigma que todavía existe alrededor de la salud mental.

Hay que tener en cuenta, que las mujeres realizan cerca del 70% de las labores en las fincas cafeteras y, sin embargo, gran parte de ese trabajo sigue siendo invisible o no remunerado. Además, enfrentan desafíos como la violencia basada en género, el acceso limitado a la propiedad de la tierra y la llamada triple carga: cuidar de sus familias, atender las labores del hogar y trabajar en la finca. Todo esto aumenta significativamente su riesgo de enfrentar problemas de salud mental, un 60% más que los hombres. Sin embargo, en América Latina menos del 2% de los presupuestos de salud se destinan a salud mental, y la mayoría de los profesionales están concentrados en las ciudades, lejos de las comunidades rurales donde más se necesitan.

Más allá de hablar de llegar a diagnosticar problemas en salud mental, lo que buscamos es que las mujeres tengan un espacio seguro para ser escuchadas y desarrollen herramientas para afrontar los desafíos de la vida cotidiana. Queremos ayudar a romper ciclos de silencio, fortalecer el bienestar emocional y fomentar la agencia y autonomía personal.

En el fondo, SANA existe porque la equidad en el sector cafetero también pasa por el bienestar emocional. Cuando una mujer tiene acceso a apoyo, herramientas y espacios seguros para cuidar de sí misma, puede fortalecer su bienestar, tomar decisiones con mayor confianza y convertirse en protagonista de su propio futuro. Nuestro objetivo es que las mujeres no solo prosperen como caficultoras, sino también como líderes y agentes de cambio en sus familias, sus fincas y sus comunidades.

4. Cuando hablamos de sostenibilidad en el café solemos pensar en cuestiones ambientales, económicas o de calidad. ¿Por qué crees que la salud mental también debería formar parte de esa conversación?

La realidad es que no podemos hablar de una industria sostenible si quienes la sostienen no cuentan con bienestar emocional ni con las herramientas necesarias para ejercer la agencia y autonomía que les permitan enfrentar los desafíos de sus vidas y de sus roles dentro de la sociedad. El estrés, la incertidumbre económica, los conflictos familiares, las experiencias traumáticas, los duelos, la falta de autoconfianza o las dificultades para comunicarse de manera asertiva influyen directamente en la capacidad de las personas para tomar decisiones, innovar, liderar y aportar lo mejor de sí mismas. Y, si lo pensamos bien, muchos de estos desafíos forman parte de la realidad cotidiana de las y los productores de café.

Por eso creemos que la salud mental debe ser una parte integral de la sostenibilidad del café. Una persona que se encuentra bien consigo misma, que cuenta con mayor conciencia emocional y que dispone de herramientas para afrontar las dificultades, tiene más posibilidades de desarrollarse plenamente, fortalecer a su familia y comunidad y contribuir activamente a una industria cafetera que se encuentra en constante transformación.

Además, existen evidencias que respaldan esta visión. El estudio Beyond Aid: New Evidence on Displacement, Self-Reliance, and Inclusive Policy encontró que los apoyos económicos mejoran de manera consistente la seguridad alimentaria y el consumo de los hogares, pero por sí solos no generan una recuperación económica sostenible a largo plazo. Los investigadores señalan que una de las principales barreras es psicológica y no únicamente la falta de recursos, información o conocimientos. De hecho, incluso intervenciones breves enfocadas en salud mental han demostrado reducir síntomas de depresión y ansiedad, mientras que las transferencias monetarias por sí solas no produjeron esos mismos resultados.

Mi trayectoria me ha enseñado que la vida —y la industria del café— está llena de matices. No todo es blanco o negro; las realidades humanas existen en un rango de grises que requieren escucha, empatía y apertura.

Lucía BawotFundadora de SANA

Esto tiene implicaciones importantes para el sector cafetero. Cuando una persona participa en programas de mejora de prácticas agrícolas, calidad del café o educación financiera con una mejor salud mental y mayores recursos psicológicos, aumenta su capacidad para aprovechar las oportunidades disponibles, invertir estratégicamente los recursos recibidos y generar mayores ingresos. La evidencia sugiere que la capacidad psicológica puede ser un factor determinante para transformar apoyos económicos en procesos reales de autosuficiencia y desarrollo sostenible.

Los principales marcos internacionales de desarrollo sostenible también reconocen la importancia de la salud mental como un componente fundamental del bienestar y del progreso social. Nuestro trabajo está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, especialmente con el ODS 3.4, que promueve la salud mental y el bienestar; el ODS 5.B, que reconoce el papel de la tecnología como herramienta para el empoderamiento de las mujeres; y el ODS 10.2, que impulsa la inclusión y la participación social, económica y política de todas las personas.

Asimismo, estamos alineados con el Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013–2030 de la Organización Mundial de la Salud, que plantea la necesidad de construir un mundo donde la salud mental sea valorada, protegida y accesible para todos. En otras palabras, si queremos construir una industria cafetera verdaderamente sostenible, debemos reconocer que el bienestar emocional no es un tema secundario: es parte de la base que permite que las personas, las comunidades y los sistemas productivos prosperen a largo plazo.

5. Durante estos años escuchando a muchas mujeres productoras compartir sus experiencias, ¿qué aprendizajes te han dejado esas conversaciones y qué realidad crees que sigue siendo invisible para gran parte de la industria?

Creo que uno de los aprendizajes más grandes que me han dejado estas conversaciones es entender que muchas veces asumimos que las mujeres productoras necesitan que alguien llegue con las respuestas, cuando en realidad muchas de esas respuestas ya están dentro de ellas.

No es falta de información, ni falta de educación o capacidad. Las mujeres con las que trabajamos son profundamente reflexivas, inteligentes y tienen una enorme capacidad para comprender sus propias realidades. Lo que muchas veces falta no es conocimiento, sino espacios seguros donde puedan ser escuchadas, acompañadas y tener acceso a profesionales de alta calidad que les permitan ordenar sus pensamientos, fortalecer su confianza y tomar decisiones desde un lugar de mayor claridad.

Pero también creo que es importante no caer en otro extremo: no podemos poner sobre los hombros de las mujeres caficultoras la responsabilidad de transformar por sí solas el futuro de la industria. Es cierto que muchos estudios han demostrado que cuando las mujeres tienen acceso a recursos, suelen reinvertir significativamente en sus familias, la educación y sus comunidades; también sabemos que tienen un rol fundamental en la gestión de las fincas y las economías rurales. Pero eso no significa que todas deban asumir un rol de liderazgo, ni que ese liderazgo tenga que verse de una única manera. La decisión de liderar debe pertenecer a ellas, bajo sus propios términos y de acuerdo con sus propios sueños y prioridades.

Otro aprendizaje fundamental es que no podemos hablar de la industria del café únicamente desde el producto final. El café no existe separado de las personas que lo cultivan, lo transforman y lo sostienen. Es una industria profundamente humana y todavía tenemos mucho por aprender sobre las mujeres que hacen parte de ella: qué quieren, qué necesitan, qué desafíos enfrentan y cómo podemos construir soluciones junto a ellas, no para ellas.

Creo que una de las realidades que sigue siendo invisible para gran parte de la industria es precisamente esa: todavía conocemos muy poco a las personas detrás del café. Y si queremos construir una industria verdaderamente sostenible, necesitamos escuchar más, preguntar más y crear espacios donde las comunidades puedan ser protagonistas de las conversaciones sobre su propio futuro.

6. Desde que SANA comenzó a caminar, ¿ha habido algún momento, conversación o historia que te haya confirmado que el proyecto estaba marcando una diferencia real en la vida de las mujeres participantes?

Uffff… Creo que cada vez que termina un programa y tengo la oportunidad de sentarme a leer las encuestas post-programa, vuelvo a confirmar por qué SANA existe. Los datos nos muestran que sí hay una necesidad, que las mujeres sienten ese vacío, pero sobre todo que las herramientas que les ofrecemos pueden generar cambios reales en su vida cotidiana.

Más allá de los números, son sus propias palabras las que más me confirman que estamos marcando una diferencia. Escuchar a una mujer decir que ahora se siente más tranquila, que aprendió a tomarse tiempo para ella, que puede comunicarse mejor con su familia o que está logrando cosas que antes creía imposibles, es el recordatorio más poderoso de que la salud mental también transforma comunidades.

Algunas mujeres que terminaron el programa en 2025 nos compartieron:

«Me siento más tranquila, más liviana, mucho mejor. Con menos estrés porque me estoy dando más tiempo para mí misma. Ya saco mi tiempo para compartir con mis amigas. Tengo una mejor actitud con mi familia y me levanto más temprano.»

«Aprendí a tener más confianza en mí. Pude solucionar muchas situaciones con mi familia y específicamente con mi esposo. Antes decía que no podía y la gente me decía lo mismo. Y ahora las estoy logrando.»

Cada testimonio representa algo más profundo: una mujer que empieza a escucharse, a reconocerse, a poner límites, a pedir ayuda y a creer nuevamente en sus propias capacidades. Y eso, para mí, es la verdadera evidencia de que SANA está funcionando.

7. En muchas comunidades rurales hablar de salud mental sigue siendo un tema delicado. ¿Cómo habéis conseguido generar confianza para que las mujeres participen y hablen de ello con naturalidad?

Creo que hoy, más que nunca, es importante reconocer que muchas veces llegamos a las comunidades con ideas preconcebidas sobre lo que necesitan. Seguimos operando desde una especie de pirámide invisible donde, de manera muy sutil, asumimos que quienes vienen de afuera tienen más conocimiento o mejores respuestas que las propias comunidades. Y esa mirada puede reproducir formas de colonialismo, aunque nuestras intenciones sean buenas.

En SANA partimos de una premisa diferente: las mujeres con las que trabajamos son expertas en sus propias vidas. Ellas conocen sus realidades, sus desafíos y sus comunidades. Nuestro papel no es llegar a “salvar” ni a imponer soluciones, sino crear espacios seguros donde puedan reconocer sus propias capacidades y acceder a herramientas que les permitan navegar la vida con más claridad y bienestar.

Por eso, la confianza comienza antes de que una mujer entre al programa. Nos acercamos a través de aliados locales, lideresas, líderes comunitarios, asociaciones y cooperativas que ya tienen una relación construida con ellas. Les explicamos el programa desde la honestidad y la cercanía: no como un tratamiento porque algo está “mal” con ellas, sino como un espacio de aprendizaje, acompañamiento y autocuidado que todas las personas podemos necesitar en algún momento de la vida.

También hablamos de la salud mental desde experiencias humanas universales: el estrés, las emociones, los cambios, los miedos, las relaciones y los momentos difíciles que todos atravesamos. Esto ayuda a reducir el estigma y a entender que pedir apoyo no es una señal de debilidad, sino una herramienta para vivir mejor.

Los datos de nuestras encuestas post-programa reflejan que esa confianza existe. En 2026, el 39% de las mujeres nos dijeron que, cuando decidieron unirse, ya sabían que necesitaban un espacio como este; el 32% estaban atravesando una situación difícil y el 26% se acercaron simplemente por curiosidad o por querer vivir una nueva experiencia.

Para nosotros, ese último grupo también es muy importante: demuestra que la salud mental no debe abordarse únicamente desde la crisis, sino también desde la prevención, el crecimiento personal y el fortalecimiento del bienestar. La confianza se construye cuando las mujeres sienten que no estamos llegando a decirles qué hacer, sino a caminar junto a ellas.

8. A menudo hablamos de dar visibilidad al trabajo en origen, pero ¿qué significa realmente apoyar a las personas que producen café? ¿Crees que consumidores, tostadores y demás agentes de la cadena de valor pueden también desempeñar un papel en ese cambio?

Creo que apoyar a las personas que producen café va mucho más allá de darles visibilidad. La visibilidad es importante, pero no es suficiente si no viene acompañada de escucha, respeto y oportunidades reales.

Durante muchos años hemos hablado del café desde el producto: la calidad, los perfiles, los procesos. Pero detrás de cada taza hay personas, familias y comunidades con historias, conocimientos y sueños propios. Apoyar en origen significa reconocer que quienes producen café no son solo proveedores dentro de una cadena de valor; son protagonistas de una industria que existe gracias a ellos.

Pero esta industria nos pertenece a todos. No solo a quienes cultivan, compran o venden café, sino también a quienes lo consumimos todos los días. El cambio empieza con decisiones conscientes: preguntarnos qué café estamos comprando, qué empresas estamos apoyando y qué valores queremos impulsar con nuestro consumo.

9. Tu trayectoria te ha llevado de documentar historias a impulsar un proyecto con impacto social. ¿Cómo ha cambiado ese camino tu forma de entender el café?

Mi trayectoria me ha enseñado que la vida —y la industria del café— está llena de matices. No todo es blanco o negro; las realidades humanas existen en un rango de grises que requieren escucha, empatía y apertura.

He aprendido que no existe una única forma de generar cambios. Las transformaciones toman tiempo, evolucionan y requieren la capacidad de adaptarnos constantemente. Lo que funciona hoy puede necesitar cambiar mañana y ahí está el valor de la flexibilidad cognitiva: en nuestra capacidad de aprender, ajustar y construir soluciones sostenibles.

Hoy entiendo el café no solo como un producto, sino como un ecosistema humano. El futuro de esta industria depende de nuestra capacidad de escuchar mejor, comprender más profundamente y trabajar junto a las personas que la hacen posible.

10. Para terminar, nos gustaría seguir descubriendo voces que aportan una mirada diferente al café de especialidad. ¿Hay alguna persona o proyecto que consideres especialmente inspirador y que te gustaría recomendar para una próxima entrevista en XORXIOS®?

Sin duda recomendaría conocer el trabajo de Raise the Bar, una organización sin ánimo de lucro que está replanteando cómo entendemos el crecimiento profesional dentro del café de especialidad.

Me parece especialmente inspirador su enfoque porque ponen en el centro a las personas que sostienen la industria todos los días: baristas y profesionales del café en etapas tempranas de sus carreras. A través de programas accesibles y construidos desde la comunidad, trabajan para fortalecer habilidades, crear oportunidades y promover una industria más equitativa.

Creo que su mirada aporta una conversación muy necesaria sobre el futuro del café: no solo cómo hacemos mejor café, sino cómo construimos mejores condiciones para las personas que hacen posible esta industria.

Diana Ayala Gómez: una voz que conecta continentes

By Impacto social

D iana Ayala ha convertido su pasión por el café en un puente entre continentes. Colombiana de origen y profesional del comercio internacional en Europa, compagina su labor en el Import Promotion Desk con la presidencia del capítulo español de la International Women’s Coffee Alliance (IWCA). Su carrera no solo refleja compromiso con la calidad del café de especialidad, sino también con la equidad de género y la profesionalización del sector.

¿Recuerdas tu primer vínculo consciente con el café? ¿Fue algo cultural, familiar, profesional… o una suma de todo ello?

Ha sido una suma de muchas cosas. Crecí en el Valle del Cauca, caminando por la finca que cada fin de semana visitaba con mis padres y comiendo cerezas de café maduras. Ese dulzor en boca es algo que no se olvida. Mi abuelo materno fue caficultor y, aunque dejó el campo, la pasión por el café permaneció en la familia. Mi vínculo más consciente surgió en 2013 cuando, ya como economista y negociadora internacional, trabajé con una organización del Cauca que representaba a 1.472 familias indígenas y buscaba exportar su café a Europa accediendo a relaciones comerciales más justas. Ahí comprendí que el café no era sólo un producto: era territorio, identidad, oportunidades y también responsabilidad.

Eres colombiana y hoy trabajas desde España. ¿Cómo ha influido tu identidad y tu origen en la forma en que entiendes esta industria?

Tengo la fortuna de haber aprendido del café directamente de quienes lo viven en cada eslabón de la cadena.

He catado cafés extraordinarios, pero también he aprendido sobre pasillas y cafés de segunda, recorriendo cafetales en países como Colombia, Brasil, Etiopía, Ecuador, Perú, India, México o Malasia entre otros.
Luego, trabajar desde Europa me permitió comprender el otro lado de la cadena: el consumo, el tostado, las tendencias y las exigencias del mercado.

Creo que hoy puedo moverme entre distintos “sombreros” de la industria con bastante naturalidad, lo que me ayuda a conectar con productores, tostadores, importadores o baristas desde la empatía y el entendimiento mutuo.

Actualmente compaginas tu presidencia en IWCA España con tu trabajo en el Import Promotion Desk. ¿En qué consiste exactamente tu labor dentro de esta organización y cómo se conecta con el sector del café?

En el Import Promotion Desk trabajo como consultora conectando productores de países como Etiopía, Tanzania, Indonesia, Perú, Ecuador y Colombia con importadores y tostadores europeos, acompañando a las empresas en su profesionalización y preparación para el mercado europeo.

Y hay algo muy especial en este trabajo: hace aproximadamente diez años yo misma fui beneficiaria de este programa de acompañamiento mientras desarrollaba mis primeros proyectos de exportación. Viví de cerca lo importante que puede ser contar con orientación, acceso a mercado y personas que crean en tu potencial cuando estás empezando. Por eso hoy me genera muchísima satisfacción poder aportar desde ambos lados de la experiencia.

A lo largo de tu carrera has trabajado en entornos internacionales donde las dinámicas de poder y género son muy visibles. ¿Cuáles son, en tu opinión, las principales barreras que siguen enfrentando las mujeres en el sector del café?

Desde IWCA siempre decimos que pensamos en global y actuamos en local, estamos presentes en más de 36 países, precisamente porque los retos que enfrentan las mujeres cambian muchísimo entre países productores y consumidores.

En origen, las barreras suelen ser más visibles: acceso limitado a tierra, financiación, educación, tecnología o puestos de liderazgo. Aunque las mujeres participan en gran parte de las labores productivas, muchas veces siguen siendo mano de obra invisible.

En mercados consumidores, las barreras pueden ser más sutiles, pero siguen existiendo: menor representación en espacios de toma de decisiones o dificultad para acceder a ciertos círculos profesionales.

Aun así, también he visto cambios muy esperanzadores en los últimos años. Cada vez más mujeres están heredando tierras, liderando empresas y ocupando espacios que antes parecían inaccesibles.

La International Women’s Coffee Alliance (IWCA) es una red global… ¿Cómo surge la idea de impulsar el capítulo de España? ¿Cuál es hoy la misión concreta de IWCA España?

IWCA España nació desde una necesidad muy real. Tanto Chantal, mi socia cofundadora, como yo sentíamos que hacía falta un espacio donde las mujeres de la industria pudieran encontrarse, apoyarse y crecer juntas.

Había referentes increíbles en España, pero también sentíamos que hacía falta ampliar la conversación y visibilizar más perfiles dentro de la cadena de valor.

La misión de IWCA España es conectar, capacitar y visibilizar a las mujeres dentro de toda la cadena de valor del café, apoyando su crecimiento profesional y fomentando un ecosistema más inclusivo y colaborativo dentro de la industria cafetera española.

¿Cómo puede IWCA España contribuir a estrechar la conexión entre mujeres productoras y el mercado europeo?

Siempre he dicho que ningún proyecto cafetero es verdaderamente sostenible si no existe comercialización. Muchos proyectos liderados por mujeres en origen tienen cafés extraordinarios, pero no siempre logran continuidad porque siguen enfrentando barreras de acceso al mercado.

Ahí es donde creo que IWCA España puede aportar muchísimo valor: ayudando a que la conversación entre oferta y demanda sea más directa y más consciente. Lo hacemos creando espacios donde las conexiones ocurran de forma natural: catas, webinars, networking, mentorías o encuentros entre productoras y profesionales del mercado europeo. Más allá de generar visibilidad, buscamos que existan relaciones reales y sostenibles en el tiempo.

¿Ves diferencias generacionales en la manera en que las mujeres se están incorporando al sector cafetero?

Sí. Las nuevas generaciones llegan con más confianza, formación y visión global. Cada vez hay más mujeres heredando tierras, liderando empresas o formándose en calidad. A nivel comunitario, muchas familias trabajan para que sus hijas no repitan modelos limitantes y cooperativas en países como Perú integran programas de género en sus estrategias. Esto está generando cambios estructurales y expectativas distintas para el futuro.

¿Cómo puede una empresa o persona colaborar de forma efectiva con IWCA España?

Al ser una asociación sin ánimo de lucro, una de las formas más directas de apoyarnos es asociándose y participando activamente en la comunidad. Pero hay muchísimas maneras de colaborar: creando alianzas, participando en actividades, impulsando espacios formativos, ofreciendo mentorías o ayudando a visibilizar el trabajo de mujeres dentro de la industria.

Mujeres y hombres son bienvenidos a unirse, porque al final, el impacto real no se construye de forma individual sino colectivamente y a largo plazo.

La sostenibilidad no puede construirse únicamente desde la exigencia. Tiene que existir corresponsabilidad, acompañamiento e inversión compartida a lo largo de toda la cadena.

Diana AyalaIWCA Spain

Desde tu experiencia, ¿qué diferencias observas entre el discurso europeo sobre sostenibilidad y la realidad que se vive en países productores?

En Europa hay intención política y normativa hacia la sostenibilidad pero muchas veces ese discurso está desconectado de la realidad operativa del productor. En origen la sostenibilidad no es sólo una certificación: es preguntarse si una familia puede vivir dignamente del café, si tiene acceso a financiación, educación, estabilidad comercial o incluso titularidad de la tierra. Exigir estándares altos sin acompañamiento significa cargar sobre productores que trabajan muchas veces en contextos vulnerables. La sostenibilidad no puede construirse únicamente desde la exigencia. Tiene que existir corresponsabilidad, acompañamiento e inversión compartida a lo largo de toda la cadena.

¿Crees que el consumidor está preparado para entender y valorar mejor el impacto social detrás del café que consume?

Sí, creo que cada vez existe más interés, especialmente dentro del café de especialidad. El consumidor quiere conocer el origen, entender quién produjo el café y saber qué impacto tiene lo que consume.

Uno de mis mentores en Tierradentro, Cauca, hablaba de la “trazabilidad con sentido humano”, y creo que esa idea resume muy bien hacia dónde se dirige la industria: no solo saber de dónde viene el café, sino también comprender las historias y las personas que existen detrás de cada taza.

¿Qué te gustaría que dijeran de tu aportación al sector dentro de unos años?

Más que pensar en cómo quisiera ser recordada dentro del sector, me gustaría que las personas que han compartido este camino conmigo se hayan sentido inspiradas, acompañadas o más seguras de lo que pueden llegar a construir.

Todo esto es apenas una semilla.

Vengo de un país productor y el café me enseñó que las cosas más valiosas requieren tiempo, constancia y cuidado. Mi carrera ha sido posible gracias a personas que confiaron en mí, que me abrieron puertas y me enseñaron generosamente. Hoy siento que parte de mi responsabilidad es devolver un poco de todo eso a la industria y ayudar a que otras mujeres también encuentren su espacio.

Por último, ¿nos puedes recomendar alguna persona, organización o proyecto que esté realizando una labor con impacto social en el sector y que consideres inspiradora para quienes trabajamos con café?

Hay muchísimos proyectos inspiradores liderados por mujeres y hombres dentro de la industria del café. Pero recientemente hay uno que me ha impactado profundamente: el trabajo de Lucía Bawot y su proyecto SANA.

Me parece muy valioso que esté poniendo sobre la mesa una conversación tan necesaria como la salud mental dentro de la industria cafetera. Muchas veces hablamos de sostenibilidad ambiental o económica, pero olvidamos el impacto emocional y humano que existe detrás del trabajo en café.

Y creo sinceramente que es una conversación que necesitamos tanto en países productores como consumidores.

XORXIOS® en World of Coffee 2026

By Eventos

W orld of Coffee Brussels 2026 volverá a convertirse en uno de los principales puntos de encuentro para la industria del café de especialidad durante los días 25, 26 y 27 de Junio y XORXIOS® formará parte de esta edición con su propio stand . Cada edición reúne a productores, exportadores, importadores, tostadores, baristas y empresas vinculadas al sector cafetero para compartir conocimiento, generar nuevas oportunidades y presentar innovaciones relacionadas con el café.

Durante la feria se celebrarán varios campeonatos para premiar la maestría de las siguientes disciplinas:

  • World Brewers Cup: dedicado al café de filtro, con las modalidades Open y Compulsory.
  • World Coffee Roasting Championship: análisis de café, desarrollo de perfil de tueste y evaluación de los resultados.
  • World Coffee in Good Spirits Championship: competición creada para promocionar la innovación y conectar el mundo del barista con la mixología.

¿Por qué esta edición es tan importante para XORXIOS®?

La participación de XORXIOS® en World of Coffee llega en un momento clave para la compañía. En plena expansión internacional y con la apertura de nuevos mercados en Europa, esta edición representa una oportunidad para consolidar nuestra presencia en el sector y seguir fortaleciendo nuestra red de colaboración.

Nuestro stand será un punto de encuentro para compartir ideas, generar nuevas conexiones y reforzar las relaciones que mantenemos con tostadores, productores y profesionales de toda la cadena de valor del café.

Durante la feria nos proponemos:

  • Presentar nuestra nueva identidad de marca.
  • Fortalecer vínculos con nuestros clientes y colaboradores.
  • Establecer nuevas relaciones con profesionales y empresas del sector.
  • Explorar oportunidades para ampliar nuestra red de productores y nuestro portafolio de cafés.
  • Dar a conocer las experiencias de XORXIOS® AURA, nuestro laboratorio de formación sensorial.

Actividades de XORXIOS®

Las actividades que desarrollaremos a lo largo de cada jornada han sido diseñadas cuidadosamente por el equipo especialista de XORXIOS®.

Durante las sesiones matutinas se celebrarán diversas catas de origen guiadas por sus propios productores. Será una oportunidad excepcional para conocer de primera mano el trabajo, la dedicación y el conocimiento que hay detrás de cada café y profundizar en la realidad de la caficultura en los distintos países productores.

Por las tardes, nuestro instructor Q Grader Rolando Cañas dirigirá una serie de ejercicios sensoriales que promueven conversaciones muy interesantes sobre la calidad, la subjetividad de los sentidos o los mitos más extendidos en torno al café, entre otras muchas cuestiones.

Meet the producer

Reinaldo Olini

La historia del grupo Olini Rocha remonta a España, concretamente a la región de Galicia. En la posguerra, el aún joven Avelino Álvarez Rocha emigró a Brasil en busca de oportunidades. Fue allí donde conoció a María Olini Rocha, de cuya unión surgió un nuevo legado. Nacido en la ciudad de Pérola, Reinaldo Olini Rocha tiene la pasión por el café corriendo por sus venas. En 1988 se estableció en la región del Cerrado Mineiro, en el estado de Minas Gerais, como productor con un área inicialmente de 33 hectáreas, que a día de hoy alcanza 515 hectáreas en diferentes municipios.

Cristian Molina

Cristian Camilo Molina es un profesional colombiano del mundo de los cafés especiales, nacido en Bruselas y criado en una plantación de café, donde aprendió desde niño la tradición y el valor de la caficultura. Como tercera generación de productores de café, ha dedicado su trayectoria a promover cafés de alta calidad del Huila, conectando productores locales con mercados internacionales y representando con orgullo la riqueza cultural y agrícola de su región. Su trabajo combina conocimiento técnico, pasión por los microlotes y un compromiso genuino con el impacto social y humano que existe detrás de cada taza de café colombiano.

Antonio Quiroz

Desde las tierras altas de Boquete, Panamá, la familia Romero Rosas ha construido un proyecto cafetalero reconocido por su excelencia, innovación y profundo respeto por el origen. Liderados por Erving Manuel Romero y Elia Lorayne Rosas, y junto a la nueva generación representada por Antonio Alexander, formado en Administración de Negocios Internacionales con énfasis en Agricultura, controlan todo el proceso, desde el cultivo hasta la exportación, garantizando trazabilidad, frescura y una calidad excepcional en cada lote.

Wubit Bekele

Tras trabajar para uno de los exportadores de café más grandes de Etiopía, Wubit Bekele creó Ephtah con la intención de apoyar a las mujeres agricultoras y derribar las barreras de la industria. Como Q Grader, ella se encarga de catar cada café que Ephtah compra y exporta. Wubit confía en el potencial del café etíope y cree que, a través de un enfoque holístico junto a sus clientes, el sector del café puede ser el principal motor del cambio en Etiopía.

Enrique Villanueva

Enrique Villanueva forma parte de Cenfrocafé, una cooperativa que reúne a más de 2.800 familias productoras en las regiones de Jaén, San Ignacio y Bagua. A través de su trabajo, contribuye a acercar a los mercados internacionales el esfuerzo y la dedicación de los pequeños productores de Cajamarca, dando visibilidad a un modelo de producción basado en la sostenibilidad, la organización cooperativa y la mejora continua de la calidad.

Luisa Lang

Luisa combina su formación en periodismo con una sólida experiencia en el sector de los cafés de especialidad. Actualmente es responsable de relaciones públicas de Farmers Coffee y BMP Agro, donde actúa como enlace entre productores y consumidores, acercando al mercado las historias que hay detrás de cada café. Desde su incorporación a Farmers Coffee en 2023, se ha dedicado a dar visibilidad al trabajo de los productores y a compartir con el mundo la riqueza humana y cafetera de las regiones productoras de Brasil, una labor que vive con auténtica pasión.

Meet the instructor

Rolando Cañas

Rolando Cañas es especialista en control de calidad y evaluación sensorial de café con más de tres décadas de experiencia en el sector. A lo largo de su trayectoria ha liderado programas de mejora de calidad y formación de productores en Centroamérica. Desde 2011 es instructor Q Grader, habiendo formado y certificado a catadores en América, Europa y Asia. Su experiencia y conocimiento lo han convertido en un profesional ampliamente respetado dentro de la comunidad cafetera internacional.

Dónde encontrarnos

Nuestro stand estará ubicado en el Hall 6 espacio 6568, en uno de los pasillos principales y muy cerca del campeonato de tueste. Descarga el plano oficial de la feria AQUÍ.

Resumen de la feria

Con la satisfacción de haber cumplido los objetivos que nos marcamos para esta edición, regresamos de World of Coffee Brussels 2026 con la certeza de que seguimos avanzando en la dirección correcta.

La feria ha sido el escenario perfecto para presentar nuestra nueva identidad de marca, reforzar la relación con clientes y colaboradores, establecer nuevos contactos con profesionales del sector y abrir nuevas oportunidades para seguir ampliando nuestra red de productores y nuestro portafolio de cafés de origen.

Además, hemos tenido la oportunidad de compartir la filosofía y las experiencias de XORXIOS® AURA, nuestro laboratorio de formación sensorial, despertando el interés de quienes, como nosotros, entienden el café como una experiencia que va mucho más allá de la taza.

Queremos agradecer a todas las personas que dedicaron parte de su tiempo a visitarnos, conversar con nuestro equipo y compartir inquietudes, ideas y proyectos. Cada encuentro ha reforzado nuestro compromiso con un café de calidad, basado en la cercanía, la confianza y las relaciones duraderas.

Nos despedimos de Bruselas con nuevos retos, nuevas alianzas y la ilusión de seguir construyendo el futuro del café junto a toda la familia XORXIOS®. Nos vemos en la próxima edición.

Procesos del café: métodos tradicionales y experimentales

By Conocimiento

L os procesos del café constituyen una de las etapas más importantes en la producción de café verde. Una vez recolectadas las cerezas, la forma en que se elimina la pulpa, el mucílago y la humedad condiciona el comportamiento del café durante el tueste y determina en gran medida su perfil sensorial en taza.

Durante décadas, los métodos tradicionales de procesamiento han permitido obtener cafés consistentes y de alta calidad. Sin embargo, la evolución del café de especialidad ha impulsado el desarrollo de nuevas técnicas de fermentación que buscan ampliar las posibilidades sensoriales y aportar un mayor valor añadido al producto.

Actualmente, productores de numerosos países experimentan con diferentes procesos para diferenciar sus cafés y responder a una demanda creciente de perfiles más complejos y exclusivos.

¿Qué son los procesos del café?

El procesamiento del café comprende todas las operaciones que tienen lugar después de la recolección de la cereza y antes de obtener el café verde listo para su exportación.

Su objetivo principal es retirar las diferentes capas que rodean la semilla, controlar la fermentación y reducir la humedad hasta alcanzar niveles adecuados para el almacenamiento y el transporte.

Cada decisión tomada durante esta etapa influye directamente en factores como la limpieza de la taza, el cuerpo, la acidez, la dulzura o la estabilidad del café durante su conservación. Por ello, el procesamiento se ha convertido en un importante elemento de diferenciación para productores, importadores y tostadores.

La calidad del café verde: el origen de un buen procesamiento

La calidad del café verde es la base para obtener un café excelente. Aunque el beneficiado y la fermentación pueden modificar de forma notable el perfil sensorial, no sustituyen una materia prima sana y bien cosechada. Por eso, la recolección de cerezas maduras, el manejo postcosecha, el secado uniforme y la ausencia de defectos físicos y sensoriales siguen siendo la base de la calidad. En este contexto, los procesos experimentales no deben entenderse como una forma de enmascarar defectos, sino como una herramienta para expresar y potenciar el potencial de cafés ya bien seleccionados, aportando complejidad y diferenciación cuando el proceso está bien controlado.

Procesos tradicionales del café

Los procesos tradicionales siguen siendo la base de la producción mundial de café de especialidad gracias a su capacidad para ofrecer resultados estables y repetibles.

Proceso lavado

En el proceso lavado las cerezas se despulpan poco después de la recolección y el mucílago se elimina mediante fermentación en agua antes del secado.

Este método suele producir cafés limpios, definidos y con una elevada transparencia sensorial, permitiendo expresar con claridad las características propias del origen y de la variedad.

Proceso honey

El proceso honey elimina la piel de la cereza, pero conserva parte del mucílago durante el secado.

Se sitúa entre el lavado y el natural, ofreciendo un equilibrio entre limpieza, dulzor y cuerpo. Dependiendo de la cantidad de mucílago conservado y de las condiciones del secado, pueden obtenerse diferentes variantes.

Proceso natural

En el proceso natural la cereza completa se seca al sol antes de retirar la pulpa.

El prolongado contacto entre la semilla y la fruta favorece una mayor transferencia de azúcares y compuestos aromáticos, dando lugar generalmente a cafés con más cuerpo, mayor dulzor y una fruta más pronunciada.

Procesos experimentales del café

La evolución del café de especialidad ha impulsado el desarrollo de procesos experimentales que modifican o controlan las fermentaciones para generar perfiles sensoriales diferenciados.

Aunque no existe una clasificación completamente estandarizada, estas técnicas comparten un elevado grado de control sobre variables como el tiempo, la temperatura, el oxígeno, el pH o los microorganismos presentes durante la fermentación.

Fermentación anaeróbica

La fermentación anaeróbica se realiza en depósitos herméticos donde prácticamente no existe oxígeno.

Este entorno favorece fermentaciones controladas que pueden aportar mayor complejidad, cuerpo y una acidez más estructurada. Puede aplicarse tanto sobre cereza completa como sobre cafés despulpados o procesados mediante honey.

Maceración carbónica

Inspirada en la industria del vino, la maceración carbónica introduce dióxido de carbono en depósitos cerrados donde fermentan las cerezas enteras.

El resultado suele ser un perfil muy expresivo, con aromas intensos y una elevada complejidad aromática.

Fermentación con microorganismos

Algunos productores emplean levaduras seleccionadas, bacterias lácticas u otros microorganismos específicos para controlar la fermentación.

Este enfoque permite aumentar la repetibilidad del proceso y desarrollar perfiles sensoriales definidos con mayor consistencia entre diferentes lotes.

Cofermentación

La cofermentación incorpora ingredientes externos —como frutas, especias o mostos— durante la fermentación.

El objetivo es potenciar o modificar el perfil sensorial del café, obteniendo perfiles muy distintivos. Aunque goza de gran aceptación comercial, algunos concursos de café de especialidad no consideran este método un procesamiento exclusivamente cafetero al intervenir materias primas ajenas al café.

¿Dónde se utilizan los procesos experimentales?

Los procesos experimentales han adquirido especial relevancia en orígenes con una fuerte orientación hacia el café de especialidad.

Colombia se ha convertido en uno de los referentes internacionales gracias al desarrollo de fermentaciones controladas en regiones como Huila, Tolima o Nariño.

Costa Rica destaca por la incorporación de levaduras seleccionadas y diferentes variantes de fermentación.

Panamá continúa innovando especialmente en los cafés Geisha mediante fermentaciones anaeróbicas y maceraciones carbónicas.

Brasil, Etiopía, Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador y Perú también incorporan cada vez con mayor frecuencia estas técnicas como herramienta de diferenciación para sus microlotes.

¿Qué aportan los procesos experimentales al café de especialidad?

Los procesos experimentales permiten ampliar notablemente el abanico de perfiles disponibles para tostadores y consumidores.

Desde el punto de vista comercial, ofrecen nuevas oportunidades para desarrollar microlotes diferenciados y generar un mayor valor añadido en origen.

Sin embargo, su aplicación requiere un profundo conocimiento técnico. Un control inadecuado de variables como la temperatura, el tiempo de fermentación, el pH o la actividad de agua puede provocar defectos sensoriales, problemas microbiológicos o una menor estabilidad del café durante su almacenamiento.

Por este motivo, estas técnicas exigen protocolos rigurosos y un seguimiento constante durante todo el proceso.

Innovación y control: el futuro de los procesos del café

Los procesos experimentales no pretenden sustituir a los métodos tradicionales, sino ampliar las posibilidades del café de especialidad.

Mientras los procesos clásicos continúan siendo la referencia por su estabilidad y capacidad para expresar el origen, las nuevas fermentaciones permiten explorar perfiles sensoriales inéditos y responder a una demanda creciente de cafés diferenciados.

Su consolidación dependerá de la capacidad del sector para combinar innovación, investigación y estandarización. Solo mediante un control preciso de cada etapa será posible garantizar que estos procesos aporten valor al productor, seguridad al importador y consistencia al tostador, consolidándose como una herramienta de evolución para toda la cadena de suministro del café verde.

buque surcando el mar - documentación en la importación de café

Documentación para la importación de café: requisitos y claves en aduanas

By Importación

L a documentación en la importación de café es uno de los aspectos más críticos de todo el proceso logístico. Más allá del transporte o la compra en origen, es la correcta gestión documental la que determina si un envío fluye sin incidencias o queda bloqueado en aduanas.

Para quienes no están familiarizados con el comercio internacional, puede parecer un trámite administrativo más. Sin embargo, en la importación de café verde, cualquier error documental puede generar retrasos, costes adicionales o incluso la pérdida del lote.

En este artículo recopilamos qué documentos son necesarios, puntos clave en el proceso y cuál es nuestro papel en la importación de café.

Documentación para la importación de café

Documentación clave

En la documentación para la importación de café, existen varios documentos imprescindibles que acompañan cada envío. Cada uno cumple una función específica dentro del proceso aduanero.

Los principales son:

Declaración H1 (anteriormente DUA):
Documento central de una importación. Es el compendio de todos los datos relativos a ésta (Número de contenedor, bultos, número de B/L, TARIC…).

Certificado de origen:
Documento que acredita la procedencia de las mercancías.

Factura comercial y packing list:
Documentos que certifican la compra y el contenido del porte.

Bill of Lading (B/L) / Sea Waybill (SWB):
El «Billete» del contenedor en el flete. Sirve como llave de acceso a él y se referencia en el H1.

Declaración sanitaria o fitosanitaria:
Declaración conforme la mercancía cumple con los estándares en materia sanitaria europeos.

Seguro de transporte o renuncia al mismo:
El seguro de transporte no es obligatorio, pero forma parte de la base imponible del IVA de importación. Debido a esto, es importante declararlo o hacer saber a Aduanas de su ausencia.

Declaración de plásticos:
Documento que indica la cantidad de plásticos no reciclados que viajan con la mercancía. En base a esta declaración se pagará un tributo adicional.

Aunque todos son importantes, lo verdaderamente crítico es la coherencia entre todos los documentos.

Datos como número de sacos, peso total, identificación del lote, finca o variedad deben coincidir exactamente en toda la documentación. A mayores, toda la información aportada tiene que adecuarse al Incoterm pactado con el exportador. Una discrepancia puede generar inspecciones adicionales o bloqueos en aduanas.

Por ello, la correcta preparación de la documentación no solo es un requisito legal, sino una herramienta para garantizar la fluidez del proceso.

¿Qué es el TARIC?

Dentro de la documentación en la importación de café, el código TARIC juega un papel importante. Se trata de un sistema de clasificación de mercancías utilizado en la Unión Europea.

Este código determina:
  • Los aranceles que se deben aplicar.
  • Los requisitos específicos de importación.
  • Los controles obligatorios.

En el caso del café, existen números distintos para definir si éste contiene cafeína (0901.11) o es descafeinado (0901.12).

Consecuencias de una clasificación incorrecta:
  • Sanciones económicas.
  • Retrasos en puerto.
  • Rechazo del envío.

Por este motivo, el TARIC no debe entenderse como un simple código, sino como el primer identificador dentro de la documentación.

Controles en puerto

Una vez presentada la documentación de importación de café, el envío pasa por controles en el puerto de entrada.

Estos controles tienen como objetivo verificar que la información declarada coincide con la mercancía real y que el café cumple con los requisitos sanitarios y de trazabilidad.

Las inspecciones suelen centrarse en:

  • Condiciones fitosanitarias.
  • Ausencia de plagas o humedad.
  • Verificación del origen.

Cuando la documentación es correcta y coherente, estos controles suelen ser ágiles. Sin embargo, cualquier error puede derivar en inspecciones más exhaustivas. Esto implica mayores tiempos de espera, incremento de costes de almacenaje y riesgo de deterioro del café. Por ello, la documentación no solo afecta a la legalidad del proceso, sino también a la calidad final del producto.

Riesgo de importar

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta es que, en la importación de café verde, la responsabilidad recae sobre el importador.

Esto significa que cualquier error en la documentación implica:

  • Responsabilidad legal directa.
  • Posibles pérdidas económicas.
  • Riesgo de rechazo del lote.
  • Costes imprevistos.

Importar café no es únicamente una cuestión logística. Es un proceso en el que la documentación actúa como eje central y donde los errores pueden afectar tanto al producto como a la marca, complicando el proceso y exponiendo a la empresa a riesgos innecesarios.

buque surcando el mar - documentación en la importación de café

Cambios regulatorios en la importación de café verde: EUDR

A partir de diciembre de 2026 con la nueva normativa de la EUDR, será necesario aportar documentación adicional con el objetivo de garantizar que el cultivo del café ha producido daños nimios en materia de deforestación.

Esta presentación se llevará a cabo a través de la plataforma TRACES, donde habrá que registrar una serie de documentación aportada por el proveedor, donde se incluirán certificaciones sobre la geolocalización de las fincas de las que se extrae el café, las especies reguladas, conformidad con la legislación en origen… siguiendo un sistema denominado Sistema de Diligencias Debidas (DDS). Este sistema generará un código (número de referencia de la Declaración de Diligencia Debida) que se presentará con el resto de documentación de importación en la declaración aduanera. Este número ha de ser guardado por el tostador para garantizar la trazabilidad del grano hasta un plazo de 5 años.

El fin de la EUDR es mejorar la sostenibilidad de la industria del café, con una implementación lo más sencilla posible, pero existen limitaciones que no pueden ser pasadas por alto. Nuestra labor como importadores es trabajar con origen para facilitar su adaptación mediante asistencia técnica e implementación de herramientas digitales, asegurando que la cadena de suministro se mantenga activa.

¿Cuál es nuestro papel?

Ante la complejidad de la documentación en la importación de café, contar con un equipo especializado es clave para garantizar que todo el proceso se realice correctamente.

Nuestro rol es el de asegurar que cada envío cumpla con todos los requisitos desde el origen hasta su llegada, desde los documentales hasta los de calidad, aplicando múltiples controles tanto físicos como sensoriales, con el objetivo de cerciorarnos de que nuestro producto cumple con nuestros estándares.

En materia de logística, nos encargamos de:

  • Revisar y validar toda la documentación
  • Coordinar la gestión con agentes aduaneros
  • Supervisar los controles en puerto
  • Garantizar el despacho y liberación del café

El objetivo es que el café llegue sin incidencias, manteniendo su calidad y cumpliendo con toda la normativa vigente.

En un entorno cada vez más exigente en términos de trazabilidad y control, la correcta gestión documental se convierte en una ventaja competitiva.

En definitiva, entender la documentación en la importación de café no solo permite evitar problemas, sino también construir una cadena de suministro más segura, eficiente y profesional.